En primera instancia, me parece un error conceptual resumir y dar una respuesta colectiva a algunos "males nacionales" citados con la moderaciòn, propuesta como un valor.
Moderaciòn en la igesta de alcohol, por ejemplo, me da la idea de invocar la intervenciòn de un Super Yo, que la persona quién sabe si ha tenido chance de desarrollar, de incorporar en su proceso de construcciòn de identidad. El problema, creo, es de cultura, es que a la gente a punta de publicidad, chistes, prácticas ancestrales sedimentadas sin elaborar etc. llegue a pensar o sentir en el fondo que estar borrach@ es estar libre y ser sexualmente liberad@, transgresiv@, cool, y que sigue teniendo el control (el control manejando o el control al entrar en esa cultura
"porque quiero").
"porque quiero").
Por el otro lado, espero que, al menos ahora que estàn en la Universidad, jòvenes y llen@s de estìmulos, lecturas, espacios para confrontarse con otr@s, vivan inmoderadamente, amen sin moderaciòn, y se den a l@s dem@s sin moderaciòn (lo cual no significa meterse en relaciones enfermizas, de dependencia o masoquistas) y crean en algo y luchen sin moderación, que se indignen sin moderaciòn (como decìa Ghandi, que no era un violento). En este mundo, ¿què clase de persona puede estar envuelta en sus sàbanas tibias y no indignarse con furia? Es una clase de personas que no quisiera entre mis allegad@s.
Un abrazo
Maurizia
No hay comentarios:
Publicar un comentario